lunes, 27 de octubre de 2008

Cerrado

Algunas veces regresa a mi recuerdo aquella ilusión en la que todas las rejas, cerrojos, candados y demás artilugios caían al suelo desapareciendo sin hacer ruido, dejando puertas y ventanas intactas. Al imaginarlo, miro, veo y olvido la ilusión durante un buen rato.

Blindajes arcaicos de a cal y canto, casi irrisorios ya en su cometido. Tan normales, tan simbólicos, tan reales...

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